lunes, 25 de abril de 2011

Decisiones. Al principio...


—Mire vuestra merced, señor, pecador de mí, que yo no soy don Rodrigo de Narváez, ni el marqués de Mantua, sino Pedro Alonso, su vecino; ni vuestra merced es Valdovinos, ni Abindarráez, sino el honrado hidalgo del señor Quijana.
—Yo sé quién soy —respondió don Quijote—, y sé que puedo ser, no solo los que he dicho, sino todos los Doce Pares de Francia, y aun todos los nueve de la Fama, pues a todas las hazañas que ellos todos juntos y cada uno por sí hicieron se aventajarán las mías.”  El Ingenioso Hidalgo  Don Quijote de La Mancha. Miguel De Cervantes Saavedra
Es posible que pasemos mucho tiempo soñando despiertos, imaginando mil maneras en las cuales nuestra realidad mejoraría. Puede ser que hagamos esto sin llegar a organizar esos pensamientos. De esta manera cada vez que volvemos sobre la misma idea, esta se nos presenta diferente y probablemente tan distinta que ya no podría decirse que se trata de la misma idea inicial.
Un escritor del género ficción podría definir fácilmente un personaje incapaz de tomar decisiones porque este cambie de idea muy rápidamente. Este escritor no encontraría dificultad en definir el personaje porque seguramente conoce a alguien con estas características. O mejor, porque a todos nos cuesta, en mayor o menor grado, tomar decisiones en algunas circunstancias.
Por esta misma dificultad es necesario tomarse el tiempo y utilizar algún recurso para organizar las ideas y establecer objetivos personales. Estos objetivos van muchas veces a requerir que se renuncie a otras posibles aspiraciones o que estas sean postergadas. Podemos utilizar papel y lápiz y hacer una lista. Los más dados a la tecnología pueden usar un procesador de palabras o una hoja de cálculo, o quizás un programa especializado en organización de proyectos. Con unos u otros recursos podemos hacer esquemas, jerarquías, árboles de decisión, mapas mentales, etc.
El tiempo dedicado a poner un poco de orden ayudará a identificar metas y si estas anotaciones se archivan apropiadamente, lo trabajado servirá más adelante para avanzar y cerrar las brechas.

jueves, 21 de abril de 2011

Un poco de trabajo

Duerme, duerme negrito,
que tu mama está en el campo, negrito...

Duerme, duerme negrito,
que tu mama está en el campo, negrito...*

Te va a traer codornices para ti,
te va a traer rica fruta para ti,
te va a traer carne de cerdo para ti.
te va a traer muchas cosas para ti.
Y si negro no se duerme,
viene diablo blanco
y ¡zas! le come la patita,
¡chacapumba, chacapún…!

Duerme, duerme negrito,
que tu mama está en el campo, negrito...

Trabajando,
trabajando duramente, trabajando sí,
trabajando y no le pagan, trabajando sí,
trabajando y va tosiendo, trabajando sí,
trabajando y va de luto, trabajando sí,
pa'l negrito chiquitito, trabajando sí,
pa'l negrito chiquitito, trabajando sí,
no le pagan sí, va tosiendo sí
va de luto sí, duramente sí.

Duerme, duerme negrito,
que tu mama está en el campo, negrito...

(Versión de Atahualpa Yupanqui, registrada en París en 1969, que recogen distintos intérpretes, y no es la original)

El trabajo humano implica una dificultad. Así el Diccionario de la Lengua Española de la RAE  expresa, como una de las acepciones de la palabra, que trabajo es: “Dificultad, impedimento o perjuicio”. Claro que el trabajo es una actividad positiva y no deberíamos verlo exclusivamente como algo penoso y difícil. Existen además muchos tipos de trabajo y cada quien tiene un trabajo ideal, del cual piensa que no sería una carga realizarlo sino más bien un placer.
En el contexto de este blog el tema del trabajo se trae porque es esa actividad que se requiere realizar para alcanzar nuestras metas, o para cerrar las brechas entre lo que queremos lograr y lo que tenemos actualmente. Muchas veces sabemos que queremos alcanzar algo concreto, pero las maneras de alcanzarlo se nos presentan difusas en la mente y sentimos que nos faltan herramientas para al menos comenzar a definir un plan. Claro que hay otros propósitos para los que si tenemos idea de que hacer. Toda persona, con estudios o sin ellos, realiza ese trabajo de alguna manera, en pequeña escala o incluso para hacer que colectivos completos alcancen mejoras.
Aunque es propio de la persona humana realizar actividades en busca de metas, algunas tienen éxito y otras no. ¿Qué es lo que hace la diferencia? ¿Hay algo en la persona que de manera fatalista y de nacimiento lo destina al éxito o al fracaso? ¿Existen técnicas que pueden aprenderse?
Todo trabajo en la industria, el comercio, o en cualquier rama del quehacer humano puede hacerse de manera más eficiente y productiva si se siguen ciertas prácticas que ya otros han propuesto y probado. Creo que vale la pena revisar esas posibilidades de hacer más llevadera la carga. Empezar a usar algo de ese conocimiento en las pequeñas tareas y ganar confianza para las tareas mayores.

martes, 19 de abril de 2011

¿Por qué cierralabrecha.blogspot.com?


Podría decirse que vivir es buscar. Es lugar común decir que vivimos en búsqueda de la felicidad, aunque este concepto se nos haga muy difícil de expresar de manera concreta. Dicho de otra manera, podemos reconocer que vivimos persiguiendo el logro de algunas metas personales o colectivas y cada vez que alcanzamos alguna nos damos cuenta de que ese logro nos define nuevos objetivos. Estos objetivos, además, se combinan con los que todavía estaban en la lista de cosas pendientes. Nos causa insatisfacción la existencia de una brecha o separación entre la situación que quisiéramos alcanzar y la realidad que tenemos en el momento presente. Además, como cada persona tiene diferentes roles y diferentes metas para cada rol, no existe una única brecha que cerrar.  
La dinámica vital parece comparable a una animación en la cual van apareciendo y desapareciendo esas no deseadas separaciones y parece necesario desarrollar habilidades para tener control sobre ese cambio.  Tener control sobre ese cambio es una situación ideal que actualmente no tenemos y para alcanzarla tenemos que cerrar una brecha y todo parece comenzar de nuevo en forma circular.
Como aproximarnos a lo que buscamos es un tema que está ligado a la filosofía, la religión y a unas cuantas otras disciplinas que no son de fácil abordaje. La intención no es dedicarnos a reflexiones enmarcadas en esas categorías sino más bien a ideas de aplicación práctica.
Este blog entonces es una excusa nada más para tomar notas sobre herramientas de gerencia personal que deberían servir a quien se acerque a leer pero principalmente a quien escribe.